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Chapter 5

Lamento de los condenados

1 1Entonces los justos se presentarán con gran valor, contra aquellos que los angustiaron y les robaron sus fatigas.

  1. 1. Entonces: en el día del juicio. Se presentarán. Literalmente: estarán de pie. Lo mismo dice Jesús en Lucas 21, 36. Nótese el contraste con los impíos según Salmo 1, 5. Les robaron sus fatigas: en griego: despreciaron sus trabajos. Los versículos 1-5 forman la Epístola del Común de Mártires en el Tiempo Pascual.

2 1A cuyo aspecto se apoderará de estos la turbación, y un temor horrendo; y han de asombrarse de la repentina salvación de ellos, que no esperaban.

  1. 2. Salvación: la de los justos. Véase 2, 10; 2, 12; 2, 19.

3 Arrepentidos, y arrojando gemidos de su angustiado corazón, dirán dentro de sí: “Estos son los que en otro tiempo fueron el blanco de nuestros escarnios y el objeto de oprobio.

4 1¡Insensatos de nosotros! Su vida nos parecía una necedad, y su muerte una ignominia.

  1. 4. Es lo que se dijo, en 3, 2 s.

5 1Mirad cómo son contados en el número de los hijos de Dios, y cómo su suerte es estar con los santos.

  1. 5. Hijos de Dios: esto es, justos, santos, los que obran impulsados por el espíritu de Dios. Cf. Génesis 6, 2; Deuteronomio 14, 1.

6 1Luego descarriados nos hemos ido del camino de la verdad; no nos ha alumbrado la luz de la justicia, ni para nosotros ha nacido el sol de la inteligencia.

  1. 6. Tardío lamento como el de Proverbios 5, 12 y siguientes. Sobre el pecar contra la luz véase Job 24, 13 y nota; Efesios 4, 18.

7 Nos hemos fatigado en seguir la carrera de la iniquidad y perdición; andado hemos por senderos fragosos, sin conocer el camino del Señor.

8 ¿De qué nos ha servido la soberbia? O, ¿qué provecho nos ha traído la ostentación de las riquezas?

El verdadero aspecto de la vida

9 1Pasaron como sombra todas aquellas cosas, y como mensajero que pasa corriendo;

  1. 9. Como sombra: Imagen frecuente en la Biblia (I Paralipómenos 29, 15; Job 8, 9; Salmo 101, 12; 108, 23; 143, 4). ¡Qué ironía! Los impíos usaban antes la misma imagen (2, 5) para animarse mutuamente a gozar la vida. “Hay, dice San Gregorio, quienes al ver la gloria de otros, la estiman en mucho y anhelan merecerla; pero cuando los ven morir, confiesan ser todo vanidad, y gimiendo exclaman: Ved la nada del hombre. ¡Oh alma carísima! ¿qué son todas las cosas del mundo sino vanos sueños?” (San Buenaventura, Soliloquio, capítulo II),

10 1o cual nave que surca las olas del mar, de cuyo tránsito no hay que buscar vestigio, ni la vereda de su quilla en las olas;

  1. 10. Véase Proverbios 20, 18-19; Salmo 89, 5; 102, 16 y notas.

11 o como ave que vuela a través del aire, de cuyo vuelo no queda rastro ninguno, y solamente se oye el sacudimiento de las alas con que azota al ligero viento y se abre camino rasgando con fuerza la atmósfera; ella bate sus alas y vuela sin dejar detrás de sí señal ninguna de su rumbo.

12 O como una saeta disparada contra el blanco; corta el aire, y luego este se reúne, sin que se conozca por donde pasó.

13 1Así también nosotros, apenas nacidos, dejamos de ser; y ninguna señal de virtud pudimos mostrar, y nos consumimos en nuestra maldad.”

  1. 13. “Teniendo en cuenta el versículo 8, que precede inmediatamente la serie de imágenes o comparaciones, parecía que el término de las mismas era la soberbia, la riqueza y la jactancia de los impíos. Considerando la conclusión del versículo 13, que sigue a la serie y está unido a ella con la conjunción comparativa así, más bien parece que el término de comparación es la brevedad de la vida: apenas nacidos, dejamos de ser. Se pueden unir, sin embargo, amigablemente los dos términos, pues lo que hace más vanas las riquezas, y consiguientemente la soberbia y jactancia fundadas en ellas, os el breve tiempo que pueden durar” (Cultura Bíblica N° 52, p. 250).

14 1Así discurren en el infierno los pecadores,

  1. 14. Este versículo solo existe en la Vulgata.

15 1porque la esperanza del impío es como la pelusa que arrebata el viento; o cual espuma ligera que la tempestad deshace; o como humo que disipa el viento; o como la memoria del huésped de un día.

  1. 15. Véase Salmo 1, 4; Proverbios 10, 28; 11, 7.

La recompensa de los justos y el castigo de los impíos

16 1Mas los justos vivirán eternamente; su galardón está en el Señor, y el Altísimo tiene cuidado de ellos.

  1. 16 s. En el Señor: esto es: El mismo Dios será su recompensa como lo dijo El a Abrahán (Génesis 15, 1). Jesús también prometió traer el premio consigo. Ver Apocalipsis 22, 12; Isaías 40, 10; 62, 11.

17 1Por tanto, recibirán de la mano del Señor el reino de la gloria, y una brillante diadema. Los protegerá con su diestra, y con su santo brazo los defenderá.

  1. 17. Brillante diadema: la corona de justicia que San Pablo, promete a los que aman Su Venida (II Timoteo 4, 8. La diadema significa que los elegidos serán reyes en el cielo; pues obtendrán el reino de Jesucristo y toda su gloria, como vencedores del mundo, de satanás y de la carne.

18 1Se armará de todo su celo, y armará las creaturas para tomar venganza en sus enemigos.

  1. 18. Se armará: figura muy usada en la Biblia, ora sea de Dios o Cristo que se reviste de su poder (Isaías 59, 17), ora del hombre que se cubre con la armadura de la fe (Efesios 6, 13 s.) y recibe el ropaje de la salud (Isaías 61, 10).

19 1Tomará la justicia por coraza, y por yelmo el juicio cierto;

  1. 19. ¡Admirable don que se ofrece al que es recto de corazón! Tendrá un juicio cierto, es decir, una certeza y convicción interior sobre lo que es verdadero, de modo que no puedan engañarlo las tremendas seducciones que rodean a todo hombre. Cf. Mateo 24, 24; II Tesalonicenses 2, 10.

20 embrazará por escudo impenetrable la rectitud;

21 1de su inflexible ira hará una aguda lanza: y el universo peleará con Él contra los insensatos.

  1. 21. Sobre la naturaleza como arma en manos de Dios véase 16, 17; 19, 18; Salmo 82, 14. El universo peleará: “En aquel día, dice San Crisóstomo, el cielo, la tierra, el aire, el agua y todo el universo se levantarán contra nosotros, para dar testimonio de nuestros pecados, y nada tendremos que responder.”

22 1Irán derechamente los tiros de los rayos, los cuales serán lanzados de las nubes, como de un arco bien asestado, y herirán a un punto fijo.

  1. 22. Véase II Reyes 22, 15; Salmo 17, 15; Habacuc 3, 11.

23 1Y de la cólera como de una ballesta lloverán densos granizos. Se embravecerán contra ellos las olas del mar, y los ríos todos correrán impetuosamente.

  1. 23. Véase Éxodo 9, 13-35; Josué 10, 11; Isaías 28, 17; Ezequiel 13, 13; 38, 22; Éxodo 14, 23-31; Jueces 5, 21.

24 Se levantará contra ellos un furioso huracán, y en torbellino de viento serán destrozados. Por su iniquidad quedará convertida en un yermo toda la tierra; y los tronos de los potentados serán derrocados por la maldad.