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Chapter 1

Prólogo

1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y lo que han palpado nuestras manos, tocante al Verbo de vida1,

Original Greek

ὋHoThat whichG3739R-NSN
ἦνēnwasG1510V-IAI-3S
ἀπ᾽ap᾽fromG0575PREP
ἀρχῆς,archēs[the] beginning,G0746N-GSF
ὃhothat whichG3739R-ASN
ἀκηκόαμεν,akēkoamenwe have heard,G0191V-2RAI-1P
ὃhothat whichG3739R-ASN
ἑωράκαμενhe'ōrakamenwe have seenG3708V-RAI-1P
τοῖςtoiswith theG3588T-DPM
ὀφθαλμοῖςophthalmoiseyesG3788N-DPM
ἡμῶν,hēmōnof us,G3165P-1GP
ὃhothat whichG3739R-ASN
ἐθεασάμεθαetheasamethawe have gazed uponG2300V-ADI-1P
καὶkaiandG2532CONJ
αἱhaitheG3588T-NPF
χεῖρεςcheireshandsG5495N-NPF
ἡμῶνhēmōnof usG3165P-1GP
ἐψηλάφησανepsēlaphēsanhandledG5584V-AAI-3P
περὶpericoncerningG4012PREP
τοῦtoutheG3588T-GSM
λόγουlogouWordG3056N-GSM
τῆςtēs<the>G3588T-GSF
ζωῆς·zōēsof life —G2222N-GSF
  1. 1 s. El Verbo de la vida es Jesucristo, que nos comunicó la vida divina. Véase el Prólogo del Evangelio de S. Juan (Jn. 1, 11), al cual esta Epístola sirve de introducción (cf. v. 3). Esa vida comenzó a manifestarse en la Encarnación en el seno virginal de María, cuando el Verbo “sin dejar de ser lo que era, empezó a ser lo que no era” (S. Agustín) y “el Hijo de Dios se hizo hombre, a fin de que los hijos de hombre puedan llegar a ser hijos de Dios” (S. León Magno).

2 pues la vida se ha manifestado y la hemos visto, y (de ella) damos testimonio, y os anunciamos la vida eterna, la misma que estaba con el Padre, y se dejó ver de nosotros,

Original Greek

καὶkaiandG2532CONJ
ἡhētheG3588T-NSF
ζωὴzōēlifeG2222N-NSF
ἐφανερώθη,ephanerōthēwas made manifest,G5319V-API-3S
καὶkaiandG2532CONJ
ἑωράκαμενhe'ōrakamenwe have seenG3708V-RAI-1P
καὶkaiandG2532CONJ
μαρτυροῦμενmarturoumenbear witnessG3140V-PAI-1P
καὶkaiandG2532CONJ
ἀπαγγέλλομενapangellomenwe proclaimG0518V-PAI-1P
ὑμῖνhuminto youG4771P-2DP
τὴνtēntheG3588T-ASF
ζωὴνzōēnlifeG2222N-ASF
τὴνtēn<the>G3588T-ASF
αἰώνιονaiōnioneternalG0166A-ASF
ἥτιςhētiswhichG3748R-NSF
ἦνēnwasG1510V-IAI-3S
πρὸςproswithG4314PREP
τὸνtontheG3588T-ASM
πατέραpateraFatherG3962N-ASM-T
καὶkaiandG2532CONJ
ἐφανερώθηephanerōthēwas revealedG5319V-API-3S
ἡμῖν·hēminto us —G3165P-1DP

3 esto que hemos visto y oído es lo que os anunciamos también a vosotros, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros y nuestra comunión sea con el Padre y con el Hijo suyo Jesucristo1.

Original Greek

ὃhothat whichG3739R-ASN
ἑωράκαμενhe'ōrakamenwe have seenG3708V-RAI-1P
καὶkaiandG2532CONJ
ἀκηκόαμεν,akēkoamenhave heard,G0191V-2RAI-1P
ἀπαγγέλλομενapangellomenwe proclaimG0518V-PAI-1P
καὶkaialsoG2532CONJ
ὑμῖνhuminto youG4771P-2DP
ἵναinaso thatG2443CONJ
καὶkaialsoG2532CONJ
ὑμεῖςhumeisyou yourselvesG4771P-2NP
κοινωνίανkoinōnianfellowshipG2842N-ASF
ἔχητεechētemay haveG2192V-PAS-2P
μεθ᾽meth᾽withG3326PREP
ἡμῶν·hēmōnus;G3165P-1GP
καὶkaiIndeedG2532CONJ
ἡhētheG3588T-NSF
κοινωνίαkoinōniafellowshipG2842N-NSF
δὲdenowG1161CONJ
ἡhē<the>G3588T-NSF
ἡμετέραhēmeteraour ownG1473S-1PNSF
μετὰmeta[is] withG3326PREP
τοῦtoutheG3588T-GSM
πατρὸςpatrosFatherG3962N-GSM-T
καὶkaiandG2532CONJ
μετὰmetawithG3326PREP
τοῦtoutheG3588T-GSM
υἱοῦhuiouSonG5207N-GSM
αὐτοῦautouof HimG0846P-GSM
ἸησοῦIēsouJesusG2424GN-GSM-P
Χριστοῦ.ChristouChrist.G5547N-GSM-T
  1. 3. Comunión: en griego koinonía (cf. Hch. 2, 42 y nota). “Esta palabra designa a la vez una posesión y un goce en común, es decir, un estado y un intercambio de acciones; una comunidad y una comunión; en una palabra, una comunidad de vida con Dios” (Cardenal Mercier). En esta vida íntima con el Padre y con su Hijo, el Espíritu Santo, lejos de estar ausente, es el que lo hace todo.

4 Os escribimos esto para que vuestro gozo sea cumplido1.

Original Greek

καὶkaiAndG2532CONJ
ταῦταtautathese thingsG3778D-APN
γράφομενgraphomenwriteG1125V-PAI-1P
ἡμεῖςhēmeiswe ourselvesG3165P-1NP
ἵναinaso thatG2443CONJ
ἡhētheG3588T-NSF
χαρὰcharajoyG5479N-NSF
ἡμῶνhēmōnof usG3165P-1GP
ᾖēmay beG1510V-PAS-3S
πεπληρωμένη.peplērōmenēcompleted.G4137V-RPP-NSF
  1. 4. Vuestro gozo : algunos mss. dicen nuestro gozo. El fruto infalible de esta lectura será, pues, colmarnos de gozo. Lo mismo dice Jesús de sus Palabras en Jn. 17, 13. Cf. 2_Jn. 12.

Nadie está sin pecado

5 Este es el mensaje que de Él hemos oído y que os anunciamos: Dios es luz y en Él no hay tiniebla alguna1.

Original Greek

καὶkaiAndG2532CONJ
ἔστινestinisG1510V-PAI-3S
αὕτηhautēthisG3778D-NSF
ἡhētheG3588T-NSF
ἀγγελίαangeliamessageG0031N-NSF
ἣνhēnthatG3739R-ASF
ἀκηκόαμενakēkoamenwe have heardG0191V-2RAI-1P
ἀπ᾽ap᾽fromG0575PREP
αὐτοῦautouHimG0846P-GSM
καὶkaiandG2532CONJ
ἀναγγέλλομενanangellomenwe preachG0312V-PAI-1P
ὑμῖνhuminto youG4771P-2DP
ὅτιhotithatG3754GCONJ
ὁho<the>G3588T-NSM
θεὸςtheosGodG2316N-NSM-T
φῶςphōslightG5457N-NSN
ἐστινestinisG1510V-PAI-3S
καὶkaiandG2532CONJ
σκοτίαskotiadarknessG4653N-NSF
ἐνeninG1722PREP
αὐτῷautōHimG0846P-DSM
οὐκouknotG3756PRT-N
ἔστινestinisG1510V-PAI-3S
οὐδεμία.oudemianone.G3762A-NSF
  1. 5. La luz a que se refiere el Apóstol es sobrenatural. “Dios es espíritu” (Jn. 4, 24) y “habita en una luz inaccesible que ningún hombre ha visto” (1 Tm. 6, 16). Pero no existe nada tan real, vivo y exacto como esa imagen de la luz para hacernos comprender lo que es espiritual y divino. Lo mismo vemos por los otros términos usados por S. Juan: vida y amor. De ahí que la espiritualidad joanea, siendo la más alta, sea en realidad la más sencilla y propia para transformar las almas definitivamente (cf. 4, 16 y nota). ¡No hay tiniebla alguna! Es decir, que Dios no solamente es perfecto en Sí mismo —lo cual podría sernos inaccesible e indiferente—, sino que lo es con respecto a nosotros, no obstante nuestras miserias y precisamente a causa de ellas, pues su característica es el amor y la misericordia que busca a los necesitados (v. 8 ss.). Es, pues, un Dios como hecho de medida para los que somos miserables (cf. Lc. 1, 49 ss. y nota).

6 Si decimos que tenemos comunión con Él y andamos en tinieblas, mentimos, y no obramos la verdad1.

Original Greek

ἐὰνeanIfG1437COND
εἴπωμενeipōmenwe shall sayG2036V-2AAS-1P
ὅτιhotithatG3754GCONJ
κοινωνίανkoinōnianfellowshipG2842N-ASF
ἔχομενechomenwe haveG2192V-PAI-1P
μετ᾽met᾽withG3326PREP
αὐτοῦautouHimG0846P-GSM
καὶkaiand yetG2532CONJ
ἐνeninG1722PREP
τῷtōtheG3588T-DSN
σκότειskoteidarknessG4655N-DSN
περιπατῶμεν,peripatōmenmay walk,G4043V-PAS-1P
ψευδόμεθαpseudomethawe lieG5574V-PNI-1P
καὶkaiandG2532CONJ
οὐounotG3756PRT-N
ποιοῦμενpoioumenwe do practiceG4160GV-PAI-1P
τὴνtēntheG3588T-ASF
ἀλήθειαν·alētheiantruth;G0225N-ASF
  1. 6. Véase Jn. 12, 46 y nota.

7 Pero si caminamos a la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado1.

Original Greek

ἐὰνeanIfG1437COND
δὲdenowG1161CONJ
ἐνeninG1722PREP
τῷtōtheG3588T-DSN
φωτὶphōtilightG5457N-DSN
περιπατῶμενperipatōmenwe shall walkG4043V-PAS-1P
ὡςhōsasG5613PRT
αὐτόςautosHe himselfG0846P-NSM
ἐστινestinisG1510V-PAI-3S
ἐνeninG1722PREP
τῷtōtheG3588T-DSN
φωτί,phōtilight,G5457N-DSN
κοινωνίανkoinōnianfellowshipG2842N-ASF
ἔχομενechomenwe haveG2192V-PAI-1P
μετ᾽met᾽withG3326PREP
ἀλλήλωνallēlōnone anotherG0240C-GPM
καὶkaiandG2532CONJ
τὸtotheG3588T-NSN
αἷμαhaimabloodG0129GN-NSN
ἸησοῦIēsouof JesusG2424GN-GSM-P
ΧριστοῦChristouChristG5547N-GSM-T
τοῦtoutheG3588T-GSM
υἱοῦhuiouSonG5207N-GSM
αὐτοῦautouof HimG0846P-GSM
καθαρίζειkatharizeicleansesG2511V-PAI-3S
ἡμᾶςhēmasusG3165P-1AP
ἀπὸapofromG0575PREP
πάσηςpasēsallG3956A-GSF
ἁμαρτίας.hamartiassin.G0266N-GSF
  1. 7. Cf. Hb. 9, 14; 1 Pe. 1, 19; Ap. 1, 5.

8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros1.

Original Greek

ἐὰνeanIfG1437COND
εἴπωμενeipōmenwe shall sayG2036V-2AAS-1P
ὅτιhotithatG3754GCONJ
ἁμαρτίανhamartiansinG0266N-ASF
οὐκouknotG3756PRT-N
ἔχομεν,echomenwe have,G2192V-PAI-1P
ἑαυτοὺςhe'autousourselvesG1438F-1APM
πλανῶμενplanōmenwe deceiveG4105V-PAI-1P
καὶkaiandG2532CONJ
ἡhētheG3588T-NSF
ἀλήθειαalētheiatruthG0225N-NSF
οὐκouknotG3756PRT-N
ἔστινestinisG1510V-PAI-3S
ἐνeninG1722PREP
ἡμῖν.hēminus.G3165P-1DP
  1. 8. “Luego ¿quién podrá considerarse tan ajeno al pecado, que la justicia no tenga algo que reprocharle o la misericordia que perdonarle? De donde la regla de la sabiduría humana consiste, no en la abundancia de palabras, no en la sutileza de la discusión, no en el afán de la gloria y alabanzas, sino en la verdadera y voluntaria humildad, que nuestro Señor Jesucristo eligió y enseñó con gran valor desde el seno de su madre hasta el suplicio de la Cruz” (S. León Magno).

9 Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados, y limpiarnos de toda iniquidad1.

Original Greek

ἐὰνeanIfG1437COND
ὁμολογῶμενhomologōmenwe shall confessG3670V-PAS-1P
τὰςtastheG3588T-APF
ἁμαρτίαςhamartiassinsG0266N-APF
ἡμῶν,hēmōnof us,G3165P-1GP
πιστόςpistosfaithfulG4103A-NSM
ἐστινestinHe isG1510V-PAI-3S
καὶkaiandG2532CONJ
δίκαιοςdikaiosjustG1342A-NSM
ἵναinathatG2443CONJ
ἀφῇaphēaHe may forgiveG0863HV-2AAS-3S
ἡμῖνhēminusG3165P-1DP
τὰςtas<the>G3588T-APF
ἁμαρτίαςhamartias[our] sinsG0266N-APF
καὶkaiandG2532CONJ
καθαρίσῃkatharisēmay cleanseG2511V-AAS-3S
ἡμᾶςhēmasusG3165P-1AP
ἀπὸapofromG0575PREP
πάσηςpasēsallG3956A-GSF
ἀδικίας.adikiasunrighteousness.G0093N-GSF
  1. 9. Si confesamos...: La pobre alma que ignora la gracia y no cree en la misericordia supone que salir de su estado pecaminoso es como subir a pie una montaña. No se le ocurre pensar que Dios ha imaginado todo lo más ingenioso posible para facilitar este suceso que tanto le interesa (recuérdese al Padre admirable del hijo pródigo: Lc. 15, 20 ss.), de modo tal que, apenas nos confesamos sinceramente culpables, Él nos previene con su misericordia, y lo demás corre por su cuenta, pues que es a Él a quien toca dar la gracia para la enmienda (Flp. 2, 13) y sin ella no podríamos nada (Jn. 15, 5). Un buen médico solo necesita para sanarnos que le declaremos nuestra enfermedad. No pide que le enseñemos a curarnos. Jesús vino de parte del Padre como Médico y así se llama Él mismo expresamente (Mt. 9, 13). Es un médico que nunca está ausente para el que lo busca (Jn. 6, 38). Hagamos, pues, simplemente que Él vea bien desnuda nuestra llaga, y sepamos que lo demás lo hará Él. Cf. 3, 20 y nota. Es la doctrina del Sal. 93, 18: “Apenas pienso: «Mi pie va a resbalar» tu misericordia, Yahvé, me sostiene”. Cf. Sal. 50, 5-8 y notas. Más aún, observa Bonsirven, el mismo Jesús se hace nuestro abogado en el Santuario celestial (Hb. 7, 25). Cf. 2, 1.

10 Si decimos que no hemos pecado, le declaramos a Él mentiroso, y su palabra no está en nosotros1.

Original Greek

ἐὰνeanIfG1437COND
εἴπωμενeipōmenwe shall sayG2036V-2AAS-1P
ὅτιhotithatG3754GCONJ
οὐχouchnotG3756PRT-N
ἡμαρτήκαμεν,hēmartēkamenwe have sinned,G0264V-RAI-1P
ψεύστηνpseustēna liarG5583N-ASM
ποιοῦμενpoioumenwe makeG4160GV-PAI-1P
αὐτὸνautonHimG0846P-ASM
καὶkaiandG2532CONJ
ὁhotheG3588T-NSM
λόγοςlogoswordG3056N-NSM
αὐτοῦautouof HimG0846P-GSM
οὐκouknotG3756PRT-N
ἔστινestinisG1510V-PAI-3S
ἐνeninG1722PREP
ἡμῖν.¶hēminus.G3165P-1DP
  1. 10. Es la condenación del farisaísmo de los que se creen santos y justos (Lc. 18, 9 ss.) y buscan la pajita en el ojo del prójimo mientras no ven la viga en el propio (Mt. 7, 3). “Todo hombre es mentiroso” dice S. Pablo (Rm. 3, 4) con el Salmista (Sal. 115, 2), y el II Conc. Araus, definió que “ningún hombre tiene de propio más que la mentira y el pecado” (Denz. 195).