Chapter 16
EPÍLOGO
Recomendaciones y saludos
1 Os recomiendo a nuestra hermana Febe1, que es diaconisa de la Iglesia de Cencrea,
Original Greek
- 1. Febe, la portadora de la carta, estaba al servicio de la Iglesia de Cencrea, el puerto de Corinto, y es la primera diaconisa que se menciona en la historia eclesiástica. Las diaconisas, así como las viudas, tenían que prestar servicios en el bautismo de mujeres y en la asistencia a los pobres. Cf. 1 Tm. 3, 11.
2 para que la recibáis en el Señor, como conviene a los santos, y la ayudéis en cualquier asunto en que necesitare de vosotros; pues ella también ha ayudado a muchos y a mí mismo.
Original Greek
3 Saludad a Prisca1 y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús,
Original Greek
- 3. Prisca (a veces llamada con el diminutivo Priscila) y Aquila, que “expusieron sus cabezas”, eran cooperadores del Apóstol en Corinto y Éfeso. Pablo nombra aquí a Prisca antes que a su marido, sin duda porque ella no desmerecía en nada como verdadera misionera (cf. v. 15 y nota). Véase sobre este admirable hogar Hch. 18, 2 y 26 y notas.
4 los cuales por mi vida expusieron sus propias cabezas y a quienes no solo doy gracias yo, sino también todas las Iglesias de los gentiles;
Original Greek
5 y (saludad) a la Iglesia que está en su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, primicias del Asia para Cristo.
Original Greek
6 Saludad a María, que ha trabajado mucho por vosotros.
Original Greek
7 Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y compañeros de prisión, que son muy estimados entre los apóstoles y que creyeron en Cristo antes que yo.
Original Greek
8 Saludad a Ampliato, mi amado en el Señor.
Original Greek
9 Saludad a Urbano, nuestro colaborador en Cristo, y a Estaquis, amado mío.
Original Greek
10 Saludad a Apeles, probado en Cristo. Saludad a los que son de la casa de Aristóbulo.
Original Greek
11 Saludad a Herodión, mi pariente. Saludad a los de la casa de Narciso, que son en el Señor.
Original Greek
12 Saludad a Trifena y a Trifosa, que trabajan en el Señor. Saludad a la amada Pérsida, que ha trabajado mucho en el Señor.
Original Greek
13 Saludad a Rufo, escogido en el Señor, y a su madre, que también lo es mía.
Original Greek
14 Saludad a Asíncrito, a Flegonte, a Hermes, a Patrobas, a Hermas y a los hermanos que están con ellos.
Original Greek
15 Saludad a Filólogo y a Julia, a Nereo y a su hermana, y a Olimpas, y a todos los santos que están con ellos1.
Original Greek
- 15. Además de Febe (v. 1) y Priscila (v. 3), se encuentran en la lista de las recomendaciones y saludos nueve mujeres más, lo que prueba que el sexo femenino tuvo una gran parte en la propagación del Evangelio. He aquí nombres olvidados, que debieran ser familiares a los cristianos de hoy, como el de Lidia, la de Tiatira (Hch. 16, 14 y nota). ¡Las madres honrarían a sus hijas si les pusieran estos nombres como un sello de amor al Evangelio y a las almas!
16 Saludaos unos a otros en ósculo santo. Os saludan todas las Iglesias de Cristo.
Original Greek
Apéndice contra las falsas doctrinas
17 Os exhorto, hermanos, que observéis a los que están causando las disensiones y los escándalos, contrarios a la enseñanza que habéis aprendido, y que os apartéis de ellos1;
Original Greek
- 17. El Apóstol nos suministra datos para reconocer a los falsos pastores contra los cuales nos previno Jesús (Mt. 7, 15 y nota). Sobre estos mismos cf. Fil. 3; 1 Tm. 4; 2 Tm. 3, etc.
18 porque los tales no sirven a nuestro Señor Cristo, sino al propio vientre, y con palabras melosas y bendiciones embaucan los corazones de los sencillos.
Original Greek
19 Vuestra obediencia (a la fe) es ya conocida de todos. Me alegro, pues, por vosotros; mas deseo que seáis sabios para lo que es bueno, y simples para lo que es malo.
Original Greek
20 Y el Dios de la paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.
Original Greek
21 Os saluda Timoteo, mi colaborador, como también Lucio y Jasón y Sosípatro, parientes míos.
Original Greek
22 Yo Tercio, que escribo esta epístola, os saludo en el Señor1.
Original Greek
- 22. S. Pablo dictó la carta a Tercio, quien aprovecha la ocasión para agregar sus saludos. Esta interrupción permitida por el Apóstol, y la repetición que notamos en los vv. 20 y 24 muestran una vez más la encantadora sencillez que reinaba entre aquellos discípulos de Jesús. Cf. 15, 30 y nota.
23 Os saluda Gayo, el hospedador mío y de toda la Iglesia. Os saludan Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto. [
Original Greek
24 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.]
Original Greek
Doxología final
25 A Aquel que puede confirmaros, según mi Evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio oculto desde tiempos eternos1,
- 25 s. Admirable elogio del Evangelio como alimento de la fe. S. Lucas, en el prólogo de su Evangelio, expresa igual concepto diciendo que escribe para que conozcamos la verdad de lo que se nos ha enseñado (Lc. 1, 4). Y Jesús nos confirma el valor de la Escritura en forma elocuentísima diciendo: “Si no creéis lo que Moisés escribió, ¿cómo habéis de creer lo que Yo os digo?” (Jn. 5, 47). Aquel que puede confirmaros, según mi Evangelio : cf. Judas 24. El misterio oculto: el misterio de la Iglesia como Cuerpo místico, que el Apóstol explaya, como oculto hasta entonces, en las Epístolas de la cautividad (Ef., etc.). Ef. 3, 9; 5, 32; Col. 1, 26 y notas.
26 pero manifestado ahora a través de las escrituras de los profetas, por disposición del eterno Dios, (siendo) notificado a todos los gentiles para obediencia de fe —
27 a Dios el solo Sabio, sea la gloria por Jesucristo, por los siglos de los siglos1. Amén.
- 27. En otros lugares vemos que Él (y Jesús como Él) es el solo bueno (Lc. 18, 19): el solo Santo (Ap. 15, 4); el solo Señor (Is. 37, 20); el solo Altísimo (Sal. 82, 19); el solo justo (2 Mac. 1, 25); el solo poderoso (1 Tm. 6, 15); el solo que posee la inmortalidad (1 Tm. 6, 16); el solo que salva (1 Sam. 10, 19); el solo que conoce el corazón de todo hombre (1 R. 8, 39); el solo Dios (Tob. 8, 19); el solo que extendió los cielos (Jb. 9, 8); el solo que hace maravillas (Sal. 135, 4), etc. En otros lugares vemos también que es el solo sabio . Por eso Él es también el único que debe ser alabado (Sal. 148, 13 y nota). Y si solo Él es sabio, se comprende que el solo Maestro sea su Hijo Jesucristo (Mt. 23, 8-10), porque Este nos transmitió cuanto había recibido de Él (Jn. 15, 15; 12, 49; 17, 8), porque Él es también y por encima de todo, el solo Padre (Ef. 3, 15; 4, 6).