reltext

Chapter 2

San Pablo no predica sino a Cristo, y este crucificado

1 Yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no llegué anunciándoos el testimonio de Dios con superioridad de palabra o de sabiduría1,

Original Greek

ΚἀγὼKagōAnd I myselfG1473P-1NS + G2532
ἐλθὼνelthōnhaving comeG2064V-2AAP-NSM
πρὸςprostoG4314PREP
ὑμᾶς,humasyou,G4771P-2AP
ἀδελφοί,adelphoibrothers,G0080N-VPM
ἦλθονēlthoncameG2064V-2AAI-1S
οὐounotG3756PRT-N
καθ᾽kath᾽according toG2596PREP
ὑπεροχὴνhuperochēnexcellencyG5247N-ASF
λόγουlogouof speechG3056N-GSM
ἢēorG2228CONJ
σοφίαςsophiaswisdomG4678N-GSF
καταγγέλλωνkatangellōnproclaimingG2605V-PAP-NSM
ὑμῖνhuminto youG4771P-2DP
τὸtotheG3588T-ASN
μυστήριονmustērionmysteryG3466N-ASN
τοῦtou<the>G3588T-GSM
θεοῦ.theouof God.G2316N-GSM-T
  1. 1. Es imposible poner mayor elocuencia sobrenatural que en estas líneas donde se niega la elocuencia. En lugar de testimonio de Dios dice la Vulgata: testimonio de Cristo. En vez de testimonio, la última edición de Merk señala que el reciente P. 46 (Papyrus Chester Beatty, 1936) cuya antigüedad remonta al siglo II dice misterio. Esta palabra parece corresponder mejor aún al pensamiento del Apóstol, pues él nos dice en el v. 7 que la sabiduría de Dios se predica en misterio. Tal es también lo que Jesús nos enseña al decir que ella se oculta a los sabios y se revela a los niños de lenguaje sencillo (Lc. 10, 21). Véase v. 7 y nota.

2 porque me propuse no saber entre vosotros otra cosa sino a Jesucristo, y Este crucificado.

Original Greek

οὐouNothingG3756PRT-N
γὰρgarforG1063CONJ
ἔκρινάekrinaI decidedG2919V-AAI-1S
τοῦtouof theG3588T-GSN
τιtianythingG5100X-ASN
εἰδέναιeidenaito knowG6063V-RAN
ἐνenamongG1722PREP
ὑμῖνhuminyouG4771P-2DP
εἰeionlyG1487HCOND
μὴmēexceptG3361PRT-N
ἸησοῦνIēsounJesusG2424GN-ASM-P
ΧριστὸνChristonChristG5547N-ASM-T
καὶkaiandG2532CONJ
τοῦτονtoutonHimG3778D-ASM
ἐσταυρωμένον.estaurōmenoncrucified.G4717V-RPP-ASM

3 Y, efectivamente, llegué a vosotros con debilidad, con temor, y con mucho temblor1.

Original Greek

κἀγὼkagōAnd I myselfG1473P-1NS + G2532
ἐνeninG1722PREP
ἀσθενείᾳastheneiaweaknessG0769GN-DSF
καὶkaiandG2532CONJ
ἐνeninG1722PREP
φόβῳphobōfearG5401N-DSM
καὶkaiandG2532CONJ
ἐνeninG1722PREP
τρόμῳtromōtremblingG5156N-DSM
πολλῷpollōmuchG4183A-DSM
ἐγενόμηνegenomēnwasG1096V-2ADI-1S
πρὸςproswithG4314PREP
ὑμᾶς·humasyou;G4771P-2AP
  1. 3. Pablo no era persona de prestancia. Al contrario, su pequeña estatura y su falta de postura académica le quitaban todo prestigio externo como orador, de manera que se apoyaba únicamente en la virtud de la Palabra de Dios, y no en recursos humanos. Nada prueba mejor que su propio ejemplo la verdad aparentemente paradojal que aquí nos enseña: pues no ha habido desde él, en casi veinte siglos, palabra que arrastre tanto como la de este tímido.

4 Y mi lenguaje y mi predicación no consistieron en discursos persuasivos de sabiduría (humana), sino en manifestación de Espíritu y de poder1;

Original Greek

καὶkaiAndG2532CONJ
ὁhotheG3588T-NSM
λόγοςlogosmessageG3056N-NSM
μουmouof mineG3165P-1GS
καὶkaiandG2532CONJ
τὸtotheG3588T-NSN
κήρυγμάkērugmapreachingG2782N-NSN
μουmouof mineG3165P-1GS
οὐκouk[were] notG3756PRT-N
ἐνeninG1722PREP
πειθοῖςpeithoispersuasiveG3981A-DPM
ἀνθρωπίνηςanthrōpinēsof humanG0442A-GSF
σοφίαςsophiasof wisdomG4678N-GSF
λόγοιςlogoiswordsG3056N-DPM
ἀλλ᾽all᾽butG0235CONJ
ἐνeninG1722PREP
ἀποδείξειapodeixeidemonstrationG0585N-DSF
πνεύματοςpneumatosof [the] SpiritG4151GN-GSN
καὶkaiandG2532CONJ
δυνάμεως,dunameōsof power,G1411N-GSF
  1. 4. Discursos persuasivos: Pío IX exhorta a los predicadores a no ejercer el ministerio evangélico en forma elegante de humana sabiduría, ni con el aparato y encanto profanos de vana y ambiciosa elocuencia, sino en la manifestación del espíritu y la virtud de Dios con fervor religioso, para que, exponiendo la palabra de la verdad, y no predicándose a sí mismo, sino a Cristo crucificado, anuncien con claridad y abiertamente los dogmas de nuestra santísima religión (Encíclica “Qui pluribus”).

5 para que vuestra fe no se funde en sabiduría de hombres, sino en una fuerza divina.

Original Greek

ἵναinaso thatG2443CONJ
ἡhētheG3588T-NSF
πίστιςpistisfaithG4102GN-NSF
ὑμῶνhumōnof youG4771P-2GP
μὴmēnotG3361PRT-N
ᾖēmay beG1510V-PAS-3S
ἐνeninG1722PREP
σοφίᾳsophiawisdomG4678N-DSF
ἀνθρώπωνanthrōpōnof menG0444N-GPM
ἀλλ᾽all᾽butG0235CONJ
ἐνeninG1722PREP
δυνάμειdunameipowerG1411N-DSF
θεοῦ.¶theouof God.G2316N-GSM-T

La verdadera sabiduría es sobrenatural

6 1 Predicamos, sí, sabiduría entre los perfectos; pero no sabiduría de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, los cuales caducan,

Original Greek

ΣοφίανSophianWisdomG4678N-ASF
δὲdehoweverG1161CONJ
λαλοῦμενlaloumenwe speakG2980V-PAI-1P
ἐνenamongG1722PREP
τοῖςtoistheG3588T-DPM
τελείοις,teleioismature,G5046A-DPM
σοφίανsophianwisdomG4678N-ASF
δὲdehoweverG1161CONJ
οὐounotG3756PRT-N
τοῦtou<the>G3588T-GSM
αἰῶνοςaiōnosageG0165GN-GSM
τούτουtoutouof thisG3778D-GSM
οὐδὲoudenorG3761CONJ-N
τῶνtōnof theG3588T-GPM
ἀρχόντωνarchontōnrulersG0758N-GPM
τοῦtou<the>G3588T-GSM
αἰῶνοςaiōnosageG0165GN-GSM
τούτουtoutouof thisG3778D-GSM
τῶνtōnwhoG3588T-GPM
καταργουμένων·katargoumenōnare coming to naught;G2673V-PPP-GPM
  1. 6. Entre los perfectos: Véase el sentido de esta expresión en los vv. 3-14 y sus notas.

7 sino que predicamos sabiduría de Dios en misterio, aquella que estaba escondida y que predestinó Dios antes de los siglos para gloria nuestra1;

Original Greek

ἀλλὰallaButG0235CONJ
λαλοῦμενlaloumenwe speakG2980V-PAI-1P
θεοῦtheouof GodG2316N-GSM-T
σοφίανsophianwisdomG4678N-ASF
ἐνeninG1722PREP
μυστηρίῳmustēriōa mysteryG3466N-DSN
τὴνtēnwhichG3588T-ASF
ἀποκεκρυμμένην,apokekrummenēnhidden,G0613V-RPP-ASF
ἣνhēnwhichG3739R-ASF
προώρισενproōrisenforeordainedG4309V-AAI-3S
ὁho<the>G3588T-NSM
θεὸςtheosGodG2316N-NSM-T
πρὸprobeforeG4253PREP
τῶνtōntheG3588T-GPM
αἰώνωνaiōnōnagesG0165GN-GPM
εἰςeisforG1519PREP
δόξανdoxangloryG1391N-ASF
ἡμῶν,hēmōnof us,G3165P-1GP
  1. 7. En misterio : cf. v. 1 y nota. La que estaba escondida: aquellas cosas “que desde todos los siglos habían estado en el secreto de Dios” (Ef. 3, 9); especialmente el misterio de la Redención y de la gracia, que comprende el misterio de la Iglesia. Cf. Rm. 16, 15; Col. 1, 25-27.

8 aquella que ninguno de los príncipes de este siglo ha conocido, pues si la hubiesen conocido no habrían crucificado al Señor de la gloria1.

Original Greek

ἣνhēnwhichG3739R-ASF
οὐδεὶςoudeisnoneG3762A-NSM
τῶνtōnof theG3588T-GPM
ἀρχόντωνarchontōnrulersG0758N-GPM
τοῦtou<the>G3588T-GSM
αἰῶνοςaiōnosageG0165GN-GSM
τούτουtoutouof thisG3778D-GSM
ἔγνωκεν·egnōkenhas understood;G1097V-RAI-3S
εἰeiifG1487GCOND
γὰρgarforG1063CONJ
ἔγνωσαν,egnōsanthey had understood [it],G1097V-2AAI-3P
οὐκouknotG3756PRT-N
ἂνanthen wouldG0302PRT
τὸνtontheG3588T-ASM
κύριονkurionLordG2962GN-ASM-T
τῆςtēs<the>G3588T-GSF
δόξηςdoxēsof gloryG1391N-GSF
ἐσταύρωσαν,estaurōsanthey crucified,G4717V-AAI-3P
  1. 8. Satanás nunca habría inspirado la traición de Judas (Jn. 13, 27), ni la condenación de Cristo, si hubiera podido conocer su divinidad y el valor de Redención que había de tener su muerte. De ahí que Jesús le ocultase siempre su carácter de Hijo de Dios (Lc. 4, 1 ss.).

9 Pero, según está escrito: “Lo que ojo no vio, ni oído oyó, ni entró en pensamiento humano, esto tiene Dios preparado para los que le aman”1.

Original Greek

ἀλλὰallabutG0235CONJ
καθὼςkathōseven asG2531CONJ
γέγραπται·gegraptaiit has been written:G1125V-RPI-3S
ἃhaWhatG3739R-APN
ὀφθαλμὸςophthalmoseyeG3788N-NSM
οὐκouknotG3756PRT-N
εἶδενeidenhas seenG1492HV-2AAI-3S
καὶkaiandG2532CONJ
οὖςousearG3775N-NSN
οὐκouknotG3756PRT-N
ἤκουσενēkousenhas heardG0191V-AAI-3S
καὶkaiandG2532CONJ
ἐπὶepiintoG1909PREP
καρδίανkardianheartG2588N-ASF
ἀνθρώπουanthrōpouof manG0444N-GSM
οὐκouknotG3756PRT-N
ἀνέβη,anebēhas entered,G0305V-2AAI-3S
ἃhawhatG3739R-APN
ἡτοίμασενhētoimasenhas preparedG2090V-AAI-3S
ὁho<the>G3588T-NSM
θεὸςtheosGodG2316N-NSM-T
τοῖςtoisfor thoseG3588T-DPM
ἀγαπῶσινagapōsinlovingG0025V-PAP-DPM
αὐτόν.¶autonHim.G0846P-ASM
  1. 9. Cf. Is. 64, 4 y nota. Tiene Dios preparado para los que le aman: Es característico del hombre el hastío o el aburrimiento ante la monotonía o repetición de las mismas cosas. Y es que el hombre fue hecho a imagen de Dios. Bien podría Él desafiar a cualquiera a que encontrara dos crepúsculos iguales. No hay panorama en la creación que no cambie de aspecto con la mañana y con la tarde; con la luna o el sol; con las cuatro estaciones del año. El hombre también cambia con la edad como cambia el día según las horas, y cambian los climas, y las flores se renuevan como los frutos. Y como todas estas cosas de la naturaleza no son sino imágenes de las realidades espirituales (Rm. 1, 20), al mismo tiempo que vemos en su variedad un recuerdo de su fugacidad (7, 31; 2 Co. 4, 18) y una advertencia de que nuestro estado no es normal sino transitorio (Fil. 3, 20; Hb. 13, 14; 1 Jn. 3, 2; Is. 11, 1 ss.; Col. 3, 2), vemos también en ello una figura y una prenda que el divino Padre nos da de la infinita variedad y riqueza de que Él mismo se jacta para colmar, sin hastío, nuestro corazón por todas las edades de la eternidad (Is. 48, 6 ss. y nota). De la misma manera también su Palabra (que es su mismo Verbo o Sabiduría) colma sin medida el corazón de los que cada día buscan en ella su felicidad (Sb. 8, 16; Is. 48, 17; Sal. 36, 4; Si. 24, 38 s. y notas).

10 Mas a nosotros nos lo reveló Dios por medio del Espíritu, pues el Espíritu escudriña todas las cosas, aun las profundidades de Dios.

Original Greek

ἡμῖνhēminTo usG3165P-1DP
δὲdeandG1161CONJ
ἀπεκάλυψενapekalupsenrevealed [it]G0601V-AAI-3S
ὁho<the>G3588T-NSM
θεὸςtheosGodG2316N-NSM-T
διὰdiathroughG1223PREP
τοῦtoutheG3588T-GSN
πνεύματοςpneumatosSpiritG4151GN-GSN
αὐτοῦ·autouof him;G0846P-GSM
τὸtoTheG3588T-NSN
γὰρgarforG1063CONJ
πνεῦμαpneumaSpiritG4151GN-NSN
πάνταpantaall thingsG3956A-APN
ἐραυνᾷ,eraunasearches,G2045V-PAI-3S
καὶkaievenG2532CONJ
τὰtatheG3588T-APN
βάθηbathēdepthsG0899N-APN
τοῦtou<the>G3588T-GSM
θεοῦ.theouof God.G2316N-GSM-T

11 ¿Quién de entre los hombres conoce lo que hay en un hombre sino el espíritu de ese hombre que está en él? Así también las cosas de Dios nadie llegó a conocerlas sino el Espíritu de Dios1.

Original Greek

τίςtisWhoG5101I-NSM
γὰρgarforG1063CONJ
οἶδενoidenknowsG6063V-RAI-3S
ἀνθρώπωνanthrōpōnamong menG0444N-GPM
τὰtathe [things]G3588T-APN
τοῦtouof theG3588T-GSM
ἀνθρώπουanthrōpoumanG0444N-GSM
εἰeionlyG1487HCOND
μὴmēexceptG3361PRT-N
τὸtotheG3588T-NSN
πνεῦμαpneumaspiritG4151GN-NSN
τοῦtouof theG3588T-GSM
ἀνθρώπουanthrōpoumanG0444N-GSM
τὸtothat [is]G3588T-NSN
ἐνenwithinG1722PREP
αὐτῷ;autōhim?G0846P-DSM
οὕτωςhoutōsSoG3779ADV
καὶkaialsoG2532CONJ
τὰtathe [things]G3588T-APN
τοῦtou<the>G3588T-GSM
θεοῦtheouof GodG2316N-GSM-T
οὐδεὶςoudeisno [one]G3762A-NSM
ἔγνωκενegnōkenhas knownG1097V-RAI-3S
εἰeionlyG1487HCOND
μὴmēexceptG3361PRT-N
τὸtotheG3588T-NSN
πνεῦμαpneumaSpiritG4151GN-NSN
τοῦtou<the>G3588T-GSM
θεοῦ.theouof God.G2316N-GSM-T
  1. 11 s. Nadie llegó a conocerlos: Solo Dios, por su naturaleza, puede conocerse a Sí mismo; solo su hijo Unigénito, “que es en el seno del Padre” (Jn. 1, 18) lo ve cara a cara; solo el Espíritu que escudriña las cosas más intimas de Dios (v. 10) penetra y sondea su naturaleza. Ahora bien, ese mismo Espíritu que dentro de Dios conoce las cosas de Dios, es el que nos es dado (v. 12 y 16). Se explica, pues, que ese mismo Espíritu, dentro de nosotros, nos haga conocer también las profundidades de Dios (v. 10). He aquí revelado en uno de sus admirables aspectos, el del conocimiento, el Misterio del Espíritu Santo en nosotros (Jn. 14, 17; Lc. 11, 13 y notas). De Él nos dice Jesús que “nos lo enseñará todo” (Jn. 14, 26). El espíritu de este mundo es, según S. Tomás, la sabiduría del mundo y el amor al mundo, el cual incita al hombre a hacer y gustar lo que es del mundo (Mc. 8, 33). Según otros, es el mismo Satanás príncipe y animador del mundo (Jn. 14, 30). Notemos que ese espíritu sobrenatural se nos da para que apreciemos la gratuidad del don de Dios, pues el criterio de la lógica humana no nos dejaría comprender (v. 14) que Dios puede amarnos hasta tal punto.

12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios; para que apreciemos las cosas que Dios nos ha dado gratuitamente.

Original Greek

ἡμεῖςhēmeisWe ourselvesG3165P-1NP
δὲdenowG1161CONJ
οὐounotG3756PRT-N
τὸtotheG3588T-ASN
πνεῦμαpneumaspiritG4151GN-ASN
τοῦtouof theG3588T-GSM
κόσμουkosmouworldG2889N-GSM
ἐλάβομενelabomenhave receivedG2983V-2AAI-1P
ἀλλὰallabutG0235CONJ
τὸtotheG3588T-ASN
πνεῦμαpneumaSpiritG4151GN-ASN
τὸtowho [is]G3588T-ASN
ἐκekfromG1537PREP
τοῦtou<the>G3588T-GSM
θεοῦ,theouGod,G2316N-GSM-T
ἵναinathatG2443CONJ
εἰδῶμενeidōmenwe may knowG6063V-RAS-1P
τὰtathe [things]G3588T-APN
ὑπὸhupobyG5259GPREP
τοῦtou<the>G3588T-GSM
θεοῦtheouGodG2316N-GSM-T
χαρισθένταcharisthentahaving been grantedG5483V-APP-APN
ἡμῖν·hēminto us;G3165P-1DP

13 Estas las predicamos, no con palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino con las aprendidas del Espíritu Santo, interpretando las (enseñanzas ) espirituales para (hombres) espirituales1,

Original Greek

ἃhawhichG3739R-APN
καὶkaialsoG2532CONJ
λαλοῦμενlaloumenwe speakG2980V-PAI-1P
οὐκouknotG3756PRT-N
ἐνeninG1722PREP
διδακτοῖςdidaktoistaughtG1318A-DPM
ἀνθρωπίνηςanthrōpinēsof humanG0442A-GSF
σοφίαςsophiaswisdomG4678N-GSF
λόγοιςlogoiswordsG3056N-DPM
ἀλλ᾽all᾽butG0235CONJ
ἐνenin [those]G1722PREP
διδακτοῖςdidaktoistaughtG1318A-DPM
πνεύματοςpneumatosof [the] SpiritG4151GN-GSN
ἁγίου,hagiouHolyG0040GA-GSN
πνευματικοῖςpneumatikoisby spiritual [means]G4152A-DPN
πνευματικὰpneumatikaspiritual thingsG4152A-APN
συγκρίνοντες.sugkrinontescommunicating.G4793V-PAP-NPM
  1. 13. S. Pablo insiste siempre sobre el origen y valor divino de su predicación. Véase Ga. 1, 1 y 11 s.; Ef. 3, 3. Destacando esta doctrina de que hemos de espiritualizarnos para entender las cosas espirituales —lo cual no significa ser eruditos sino ser niños (Lc. 10, 21)— dice Fillion: “San Pablo va a explicar aquí las palabras entre los perfectos del v. 6. Acaba de decir que en la predicación de los apóstoles todo es espiritual, tanto las palabras como los pensamientos”.

14 porque el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, como que para él son una insensatez; ni las puede entender, por cuanto hay que juzgar de ellas espiritualmente1.

Original Greek

ψυχικὸςpsuchikos[The] naturalG5591A-NSM
δὲdehoweverG1161CONJ
ἄνθρωποςanthrōposmanG0444N-NSM
οὐounotG3756PRT-N
δέχεταιdechetaiacceptsG1209V-PNI-3S
τὰtathe [things]G3588T-APN
τοῦtouof theG3588T-GSN
πνεύματοςpneumatosSpiritG4151GN-GSN
τοῦtou<the>G3588T-GSM
θεοῦ,theouof God,G2316N-GSM-T
μωρίαmōriafoolishnessG3472N-NSF
γὰρgarforG1063CONJ
αὐτῷautōto himG0846P-DSM
ἐστιν,estinthey are,G1510V-PAI-3S
καὶkaiandG2532CONJ
οὐounotG3756PRT-N
δύναταιdunataihe is ableG1410V-PNI-3S
γνῶναι,gnōnaito understand [them],G1097V-2AAN
ὅτιhotibecauseG3754HCONJ
πνευματικῶςpneumatikōsspirituallyG4153ADV
ἀνακρίνεται.anakrinetaithey are discerned.G0350V-PPI-3S
  1. 14. El hombre natural: Literalmente, el hombre psíquico. Buzy traduce: el hombre simplemente razonable. No se refiere, pues, al hombre entregado a los vicios, sino a todo hombre natural, a toda naturaleza caída que no haya nacido de nuevo por el Espíritu (Jn. 3, 5 y nota), es decir, a todo el que no es espiritual y no vive la vida sobrenatural de la fe, aunque pueda haber sido bautizado, pues esto le quitó el pecado original, mas no la depravación natural (cf. 1, 19 y nota). Así también los sabios del paganismo, sin la luz de la revelación bíblica, solo llegaron a ver la virtud como la concibe tristemente Horado: “Virtus est medium vitiorum utrimque reductum”, es decir, como la simple resultante de los vicios opuestos entre sí y limitados unos por otros. Solo nuestro Dios se nos revela como el Maestro de la virtud positiva, de la cual Él mismo es la fuente, y que Él comunica mediante su propio Espíritu a los que, dejando de ser siervos, se hacen hijos de Él, como vemos en Jn. 1, 12 s. Cf. Rm. 8, 6; Judas 19.

15 El (hombre) espiritual, al contrario, lo juzga todo, en tanto que él mismo de nadie es juzgado1.

Original Greek

ὁhoHe who [is]G3588T-NSM
δὲdehoweverG1161CONJ
πνευματικὸςpneumatikosspiritualG4152A-NSM
ἀνακρίνειanakrineijudgesG0350V-PAI-3S
τὰta<the>G3588T-APN
πάντα,pantaall thingsG3956A-APN
αὐτὸςautoshe himselfG0846P-NSM
δὲdehoweverG1161CONJ
ὑπ᾽hup᾽byG5259GPREP
οὐδενὸςoudenosno [one]G3762A-GSM
ἀνακρίνεται.anakrinetaiis judged.G0350V-PPI-3S
  1. 15. El hombre espiritual es capaz de valorar las cosas profanas y las espirituales; el hombre carnal, empero, solo puede discernir las cosas materiales; porque le falta el espíritu, la luz del Espíritu Santo. Véase 12, 3; Jn. 14, 26; Rm. 15, 13. De nadie es juzgado: es decir, que los hombres en general, simplemente naturales (v. 14 y nota), no son capaces de comprenderlo ni de apreciarlo rectamente. De ahí las persecuciones que Jesús anuncia a todos sus discípulos, no obstante tratarse de hombres benéficos que, en lógica humana, debieran ser amados de todos.

16 Pues “¿quién ha conocido jamás el pensamiento del Señor para darle instrucciones?” Nosotros, en cambio, tenemos el sentido de Cristo1.

Original Greek

τίςtisWhoG5101I-NSM
γὰρgarforG1063CONJ
ἔγνωegnōhas knownG1097V-2AAI-3S
νοῦνnoun[the] mindG3563N-ASM
κυρίου,kuriouof [the] Lord?G2962GN-GSM-T
ὃςhosWhoG3739R-NSM
συμβιβάσειsumbibaseiwill instructG4822V-FAI-3S
αὐτόν;autonHim?G0846P-ASM
ἡμεῖςhēmeisWe ourselvesG3165P-1NP
δὲdehoweverG1161CONJ
νοῦνnoun[the] mindG3563N-ASM
ΧριστοῦChristouof ChristG5547N-GSM-T
ἔχομεν.¶echomenhave.G2192V-PAI-1P
  1. 16. ¡Quién ha conocido! etc.: Véase Is. 40, 13; 55, 8 s.; Rm. 11, 34. Nosotros: es decir, los hombres espirituales, a que se refiere el v. 15 (cf. 7, 40). Esos tienen el instinto sobrenatural que les hace entender las cosas de Dios, porque se las muestra el Espíritu Santo que está en ellos (v. 12 y nota). No son así los corintios, aún carnales, como va a decírselo el Apóstol en 3, 1. Esta permanencia en nosotros del Espíritu Santo, que nos da el sentido de Cristo, es, pues, un punto de suma importancia, y está fundada en la Palabra de Jesús que nos lo prometió para “que quede siempre con vosotros el Espíritu de verdad” (Jn. 14, 16). Observa un autor que esta ha de ser en el cristiano una situación permanente y, puesto que ya se nos ha dado (Rm. 5, 5), está cumplida la promesa de Lc. 11, 13, y hemos de creer en la ayuda del Espíritu Santo y que en esa fe ha de estar el íntimo resorte de nuestra rectitud, pues, sabiendo que a Dios no podríamos engañarlo, el aceptar esta situación creyendo ingenuamente a la promesa, lejos de ser presunción (como sería si creyésemos tener alguna capacidad propia), nos obliga a mantener nuestra alma bien desnuda en la presencia de Dios “como el que vuela en avión y sabe que la caída sería mortal”.