reltext

Chapter 138

Himno a la omnisciencia divina

1 1Al maestro de coro. Salmo de David. Yahvé, Tú me penetras y me conoces.

Original Hebrew

אוֹדְ/ךָ֥אוד/ך֥אוֹדְ/ךָאוד/ך'od./KhaI will give thanks to/ youH3034H9031HVhi1cs+Sp2ms
בְ/כָל\־ב/כל\בְ/כָל\־ב/כל\ve./khol-with/ allH9003H3605\H9014HR+Ncmsc
לִבִּ֑/ילב֑/ילִבִּ/ילב/יli.B/iheart/ myH3820AH9020HNcmsc+Sp1bs
נֶ֖גֶדנ֖גדנֶגֶדנגדNe.gedbeforeH5048HAcmsc
אֱלֹהִ֣יםאלה֣יםאֱלֹהִיםאלהים'E.lo.Him[the] godsH0430JHNcmpa
אֲזַמְּרֶֽ/ךָּ\׃אזמר/ך\אֲזַמְּרֶֽ/ךָּ\׃אזמר/ך\'a.za.me.Re./kaI will sing praises to/ youH2167H9031\H9016HVpi1cs+Sp2ms
  1. 1 ss. Por la belleza de la forma y la nobleza de los afectos, este Salmo es admirado por algunos como el primero del Salterio. Tú me penetras y me conoces: Si miramos a Dios como juez, no puede sorprendernos que nos penetre y conozca mejor que nosotros mismos. Pero si recordamos que es Padre, todo este Salmo nos sumerge en un abismo de suavidad, de gratitud, de alabanza como las que expresó María Santísima al ver que el Omnipotente había pensado en su nada y hacía en ella grandezas (Lucas 1, 46 ss.). Y esto, para los que con fe viva somos miembros de Cristo, no es cosa de ayer sino que “Él mismo (Padre) nos escogió antes de la creación del mundo” (Efesios 1, 4 ss. y notas). ¡Qué dignación la de un Dios que desciende hasta fijarse en nosotros! (Salmo 137, 6). ¡Qué motivo de confianza el saber que Él me conoce tan bien! ¡Y aun sé que el Esposo está todo vuelto hacia mí, como si no tuviera otro pensamiento (Cantar de los Cantares 7, 10), y que el Padre tiene contado hasta el último de mis cabellos, como no lo haría la madre más amorosa! (Lucas 12, 7; Isaías 66, 12).

2 Sabes cuando me siento y cuando me levanto; de lejos disciernes mis pensamientos.

Original Hebrew

אֶשְׁתַּחֲוֶ֨האשתחו֨האֶשְׁתַּחֲוֶהאשתחוה'esh.ta.cha.VehI will bow downH7812HVti1cs
אֶל\־אל\אֶל\־אל\'el-toH0413\H9014HR
הֵיכַ֪להיכ֪להֵיכַלהיכלhei.Khal[the] temple ofH1964GHNcmsc
קָדְשְׁ/ךָ֡קדש/ך֡קָדְשְׁ/ךָקדש/ךkod.she./chaholiness/ yourH6944GH9021HNcmsc+Sp2ms
וְ/א֘וֹדֶ֤הו/א֘וד֤הוְ/אוֹדֶהו/אודהve./'o.Dehso/ I may give thanks toH9002H3034HC+Vhu1cs
אֶת\־את\אֶת\־את\'et-<obj.>H0853\H9014HTo
שְׁמֶ֗/ךָשמ֗/ךשְׁמֶ/ךָשמ/ךshe.Me./khaname/ yourH8034H9021HNcmsc+Sp2ms
עַל\־על\עַל\־על\'al-onH5921A\H9014HR
חַסְדְּ/ךָ֥חסד/ך֥חַסְדְּ/ךָחסד/ךchas.de./Khacovenant loyalty/ yourH2617AH9021HNcmsc+Sp2ms
וְ/עַל\־ו/על\וְ/עַל\־ו/על\ve./'al-and/ onH9002H5921A\H9014HC+R
אֲמִתֶּ֑/ךָאמת֑/ךאֲמִתֶּ/ךָאמת/ך'a.mi.Te./khafaithfulness/ yourH0571GH9021HNcfsc+Sp2ms
כִּֽי\־כי\כִּֽי\־כי\ki-forH3588A\H9014HTc
הִגְדַּ֥לְתָּהגד֥לתהִגְדַּלְתָּהגדלתhig.Dal.tayou have made greatH1431HVhp2ms
עַל\־על\עַל\־על\'al-overH5921A\H9014HR
כָּל\־כל\כָּל\־כל\ka.lo.Shi-allH3605\H9014HNcmsc
שִׁ֝מְ/ךָ֗ש֝מ/ך֗שִׁמְ/ךָשמ/ךShim./Khaname/ yourH8034H9021HNcmsc+Sp2ms
אִמְרָתֶֽ/ךָ\׃אמרת/ך\אִמְרָתֶֽ/ךָ\׃אמרת/ך\'im.ra.Te./khaword/ yourH0565AH9021\H9016HNcfsc+Sp2ms

3 Si ando y si descanso Tú lo percibes, y todos mis caminos te son familiares.

Original Hebrew

בְּ/י֣וֹםב/י֣וםבְּ/יוֹםב/יוםbe./Yomon/ [the] dayH9003H3117GHR+Ncmsa
קָ֭רָֽאתִיק֭ראתיקָרָֽאתִיקראתיKa.ra.ti[when] I called outH7121GHVqp1cs
וַֽ/תַּעֲנֵ֑/נִיו/תענ֑/ניוַֽ/תַּעֲנֵ/נִיו/תענ/ניva./ta.'a.Ne./niand/ you answered/ meH9001H6030BH9030Hc+Vqw2ms+Sp1bs
תַּרְהִבֵ֖/נִיתרהב֖/ניתַּרְהִבֵ/נִיתרהב/ניtar.hi.Ve./niyou made bold/ meH7292H9030HVhi2ms+Sp1bs
בְ/נַפְשִׁ֣/יב/נפש֣/יבְ/נַפְשִׁ/יב/נפש/יve./naf.Sh/iin/ soul/ myH9003H5315GH9020HR+Ncfsc+Sp1bs
עֹֽז\׃עז\עֹֽז\׃עז\'OzstrengthH5797\H9016HNcmsa

4 1No está todavía en mi lengua la palabra, y Tú, Yahvé, ya la sabes toda.

Original Hebrew

יוֹד֣וּ/ךָיוד֣ו/ךיוֹדוּ/ךָיודו/ךyo.Du./khathey will give thanks to/ youH3034H9031HVhi3mp+Sp2ms
יְ֭הוָהי֭הוהיְהוָהיהוהYah.wehO YahwehH3068GHNpt
כָּל\־כל\כָּל\־כל\kol-allH3605\H9014HNcmsc
מַלְכֵי\־מלכי\מַלְכֵי\־מלכי\mal.khei-[the] kings ofH4428G\H9014HNcmpc
אָ֑רֶץא֑רץאָרֶץארץ'A.retz[the] earthH0776GHNcfsa
כִּ֥יכ֥יכִּיכיkiifH3588AHTc
שָׁ֝מְע֗וּש֝מע֗ושָׁמְעוּשמעוSham.'Uthey have heardH8085GHVqp3cp
אִמְרֵי\־אמרי\אִמְרֵי\־אמרי\'im.rei-[the] words ofH0561\H9014HNcmpc
פִֽי/ךָ\׃פי/ך\פִֽי/ךָ\׃פי/ך\Fi./khamouth/ yourH6310GH9021\H9016HNcmsc+Sp2ms
  1. 4. Tú ya la sabes toda: Y aunque ni siquiera sabemos orar, dice San Pablo, el Espíritu Santo lo hace por nosotros con gemidos inefables (Romanos 8, 26; cf. oración del domingo 11 de Pentecostés).

5 Tú me rodeas por detrás y por delante, y pones tu mano sobre mí.

Original Hebrew

וְ֭/יָשִׁירוּו֭/ישירווְ/יָשִׁירוּו/ישירוVe./ya.shi.ruso/ they may singH9002H7891HC+Vqu3mp
בְּ/דַרְכֵ֣יב/דרכ֣יבְּ/דַרְכֵיב/דרכיbe./dar.Kheiin/ [the] ways ofH9003H1870GHR+Ncbpc
יְהוָ֑היהו֑היְהוָהיהוהYah.wehYahwehH3068GHNpt
כִּ֥יכ֥יכִּיכיkiforH3588AHTc
גָ֝ד֗וֹלג֝ד֗ולגָדוֹלגדולga.Dol[is] greatH1419AHAamsa
כְּב֣וֹדכב֣ודכְּבוֹדכבודke.Vod[the] glory ofH3519HNcmsc
יְהוָֽה\׃יהוה\יְהוָֽה\׃יהוה\Yah.wehYahwehH3068G\H9016HNpt

6 1Maravillosa sobremanera es para mí tal ciencia, demasiado sublime, superior a mi alcance.

Original Hebrew

כִּי\־כי\כִּי\־כי\ki-forH3588A\H9014HTc
רָ֣םר֣םרָםרםram[is] exaltedH7311AHVqrmsa
יְ֭הוָהי֭הוהיְהוָהיהוהYah.wehYahwehH3068GHNpt
וְ/שָׁפָ֣לו/שפ֣לוְ/שָׁפָלו/שפלve./sha.Faland/ [the] lowlyH9002H8217HC+Aamsa
יִרְאֶ֑הירא֑היִרְאֶהיראהyir.'Ehhe seesH7200GHVqi3ms
וְ֝/גָבֹ֗הַּו֝/גב֗הוְ/גָבֹהַּו/גבהve./ga.Vo.ahand/ [the] proudH9002H1364HC+Aamsa
מִ/מֶּרְחָ֥קמ/מרח֥קמִ/מֶּרְחָקמ/מרחקmi./mer.Chakfrom/ a distanceH9006H4801HR+Ncmsa
יְיֵדָֽע\׃יידע\יְיֵדָֽע\׃יידע\ye.ye.Da'he knowsH3045\H9016HVqi3ms
  1. 6. Superior a mi alcance: San Juan de la Cruz ha hecho a este respecto una observación muy útil, diciendo que al ejercitar y aprovechar el conocimiento de Dios que vamos adquiriendo, sea cual fuere su grado, hemos de hacerlo teniendo siempre en cuenta el margen de lo que ignoramos, el cual es ilimitado, es decir, necesariamente mayor y superior a lo que sabemos. Esto nos hará apreciar más cada nueva noción sobre Dios que descubrimos en las Escrituras, pues la miraremos con la suma admiración del que sabe que se quedará corto y con el sumo encanto que siempre nos produce el misterio (cf. Salmo 91, 6; Eclesiástico 24, 29 y 38 y notas). Entonces buscamos ser espirituales para comprender mejor, sabiendo que nada significa para eso la inteligencia del que San Pablo llama “hombre psíquico” (I Corintios 2, 10 y 14; cf. Lucas 10, 21).

7 1¿Adónde iré que me sustraiga a tu espíritu, adónde huiré de tu rostro?

Original Hebrew

אִם\־אם\אִם\־אם\'im-ifH0518A\H9014HTc
אֵלֵ֤ךְ\׀אל֤ך\אֵלֵךְ\׀אלך\'e.LekhI will walkH1980I\H9015HVqi1cs
בְּ/קֶ֥רֶבב/ק֥רבבְּ/קֶרֶבב/קרבbe./Ke.revin/ [the] midst ofH9003H7130GHR+Ncmsc
צָרָ֗הצר֗הצָרָהצרהtza.RahtroubleH6869BHNcfsa
תְּחַ֫יֵּ֥/נִיתח֫י֥/ניתְּחַיֵּ/נִיתחי/ניte.Chai.Ye./niyou preserve alive/ meH2421H9030HVpi2ms+Sp1bs
עַ֤לע֤לעַלעל'alonH5921AHR
אַ֣ףא֣ףאַףאף'af[the] anger ofH0639GHNcmsc
אֹ֭יְבַ/יא֭יב/יאֹיְבַ/יאיב/י'O.ye.va/ienemies/ myH0341H9020HVqrmpc+Sp1bs
תִּשְׁלַ֣חתשל֣חתִּשְׁלַחתשלחtish.Lachyou stretch outH7971KHVqi2ms
יָדֶ֑/ךָיד֑/ךיָדֶ/ךָיד/ךya.De./khahand/ yourH3027GH9021HNcbsc+Sp2ms
וְ/ת֖וֹשִׁיעֵ֣/נִיו/ת֖ושיע֣/ניוְ/תוֹשִׁיעֵ/נִיו/תושיע/ניve./To.o.shi.'E./niand/ it saves/ meH9002H3467H9030HC+Vhu3fs+Sp1bs
יְמִינֶֽ/ךָ\׃ימינ/ך\יְמִינֶֽ/ךָ\׃ימינ/ך\ye.mi.Ne./kharight [hand]/ yourH3225GH9021\H9016HNcfsc+Sp2ms
  1. 7. Su amor me persigue incansablemente, implacablemente, “como un lebrel del cielo” (F. Thompson).

8 1Si subiere al cielo, allí estás Tú; si bajare al abismo, Tú estás presente.

Original Hebrew

יְהוָה֮יהוה֮יְהוָהיהוהYah.wehYahwehH3068GHNpt
יִגְמֹ֪ריגמ֪ריִגְמֹריגמרyig.Morhe will avengeH1584HVqi3ms
בַּ֫עֲדִ֥/יב֫עד֥/יבַּעֲדִ/יבעד/יba.'a.D/ifor/ meH1157H9030HAcbsc+Sp1bs
יְ֭הוָהי֭הוהיְהוָהיהוהYah.wehO YahwehH3068GHNpt
חַסְדְּ/ךָ֣חסד/ך֣חַסְדְּ/ךָחסד/ךchas.de./Khacovenant loyalty/ yourH2617AH9021HNcmsc+Sp2ms
לְ/עוֹלָ֑םל/עול֑םלְ/עוֹלָםל/עולםle./'o.Lam[is] for/ everH9005H5769GHR+Ncmsa
מַעֲשֵׂ֖ימעש֖ימַעֲשֵׂימעשיma.'a.Sei[the] works ofH4639GHNcmpc
יָדֶ֣י/ךָיד֣י/ךיָדֶי/ךָידי/ךya.Dei./khahands/ yourH3027GH9021HNcbdc+Sp2ms
אַל\־אל\אַל\־אל\'al-may notH0408\H9014HTn
תֶּֽרֶף\׃תרף\תֶּֽרֶף\׃תרף\Te.refyou abandonH7503\H9016HVhj2ms
  1. 8. Al cielo: Cf. Salmos 113B, 16; 131, 14 y notas; II Paralipómenos 6, 30; Isaías 63, 15; Jeremías 23, 24; Amós 9, 2; Hechos 17, 27; I Timoteo 6, 16.

9 1Si tomare las alas de la aurora, y me posare en el extremo del mar,

  1. 9. Las alas de la aurora: Es decir, para volar con la velocidad de la luz: exquisita figura que denota la omnisciencia y omnipresencia de Dios.

10 también allí me conducirá tu mano, y me tendrá asido tu diestra.

11 1Si dijera: “Al menos las tinieblas me esconderán”, y a modo de luz me envolviese la noche.

  1. 11 s. Aunque la noche sea la luz que me rodea, siempre me hallará mi Padre, porque Él es luz sin sombra (I Juan 1, 5) y las tinieblas mías no pueden sofocarla (Juan 1, 5; II Pedro 1, 19). Tal parece ser el sentido más claro de este texto (cf. Vaccari, Wutz).

12 las mismas tinieblas no serían oscuras para Ti, y la noche resplandecería como el día, la oscuridad como la luz.

13 1Tú formaste mis entrañas; me tejiste en el seno de mi madre.

  1. 13 ss. El hebreo dice literalmente: Tú asentaste mis riñones, significando todo el interior del hombre, aun los pensamientos y la mente. Aplicado al Verbo encarnado tiene esto un sentido de incomparable sublimidad. Pero notemos que el Padre no obró así solo con Jesús, sino también con cada uno de nosotros, pues que el mismo Jesús nos dice que el Padre nos ama como a Él (Juan 17, 23 y 26; 16, 27). El texto de todo este pasaje es discutido y algunos alteran el orden de los hemistiquios y aun de los versículos. Hemos procurado evitarlo y aclarar el sentido según lo que aquí observa San Agustín: “Más vale que los gramáticos nos hagan algún reproche y no que seamos ininteligibles para el pueblo.” Cf. Wutz, Calès, Nácar-Colunga.

14 Te alabo porque te has mostrado maravilloso, porque tus obras son admirables; largamente conoces mi alma,

15 y mi cuerpo no se te ocultaba, aunque lo plasmabas en la oscuridad, tejiéndolo bajo la tierra.

16 1Tus ojos veían ya mis actos, y todos están escritos en tu libro; los días (míos) estaban determinados antes de que ninguno de ellos fuese.

  1. 16. Dulce es para el creyente saber que su Padre celestial conoce de antemano sus actos y sus días, si piensa que Él lo cuida como a la niña de sus ojos (Salmos 22, 1 ss.; 55, 9; 122, 1 s.; 130, 1 s.) y que nada puede sucederle que no sea para su bien (Romanos 8, 28).

17 1Oh Dios ¡cuán difíciles de comprender tus designios! ¡Cuán ingente es su número!

  1. 17. Cf. Salmo 91, 6. Este versículo según la Vulgata forma el Introito de la misa de los Apóstoles y dice: “Cuan honrados, oh Dios, son a mis ojos tus amigos. Su imperio ha llegado a ser sumamente poderoso.” Cf. Catecismo Romano 1, 13, 11.

18 1Si quisiera contarlos, son más que las arenas; si llegara al fin, mi duración sería como la tuya.

  1. 18. Mi duración sería como la tuya: Así también Páramo, lo cual da un sentido claro. Otros vierten: aún estoy contigo. La Vulgata dice: Me levanté y me hallo todavía contigo, texto que forma el Introito de Pascua de Resurrección: “Resurrexi et adhuc tecum sum.”

19 1 ¡Oh, si quitaras la vida, oh Dios, al impío, y se apartasen de mí los hombres perversos!

  1. 19. Según algunas versiones, este anhelo imprecatorio (cf. Salmo 136, 8 s. y nota) tendría sentido profético: Ciertamente, oh Dios, matarás al impío (cf. Isaías 11, 4; II Tesalonicenses 2, 8; Apocalipsis 19, 15). Sobre el versículo 20, cf. Mateo 26, 63; I Timoteo 4, 1 ss.

20 Porque con disimulo se rebelan contra Ti; siendo tus enemigos, asumen tu Nombre en vano.

21 1 ¿Acaso no debo odiar, Yahvé, a los que te odian, y aborrecer a los que contra Ti se enaltecen?

  1. 21 s. ¿Acaso no debo odiar? Así también Dom Dogliotti. Por lo mismo que amamos y buscamos a los amigos de nuestro Padre celestial (cf. Salmo 118, 63 y nota), también execramos a sus enemigos (Apocalipsis 2, 6). Pero no como odia el mundo, sino al contrario, deseándoles el mayor bien, pues sabemos que eso es lo que nuestro Padre desea. Cf. Salmos 25, 5; 118, 158; Ezequiel 18, 23; Mateo 5, 44 s-; Juan 15, 8. Si bien se ve aquí, pues, un sentimiento distinto de cuando se trata de los enemigos nuestros —en cuyo caso el perdón y el amor se imponen siempre (Mateo 5, 43-48; 18, 21 ss.)— no hemos de sentirnos autorizados a usar de la violencia aun con los enemigos de Dios, pues Él es el único dueño y juez de las almas (Deuteronomio 32, 35; Hebreos 10, 30). David se limita a plantear el caso delante de Dios (versículo 19) para que sea Él quien resuelva, por lo demás, no se trata aquí de simples pecadores —a quienes debemos compadecer pensando que bien podríamos ser nosotros peores que ellos— sino de los que, como Caifás, erguidos contra todas las leyes de Dios, aún pretenden hablar en su Nombre (versículo 20) y condenan por blasfemia a Cristo y a sus discípulos (Mateo 26, 63 y ss.; Hechos 4, 1 ss.). Cf. Salmo 118, 53 y nota.

22 Los odio con odio total; se han hecho mis propios enemigos.

23 1Escudríñame, oh Dios, y explora mi corazón, examíname y observa mi intimidad;

  1. 23. Nada sosiega más que esta oración en la cual llamamos al Espíritu Santo para que tome las riendas de nuestra vida y nos libre de nosotros mismos, poniendo a prueba no nuestra resistencia al dolor (Lucas 11, 4 y nota), ni nuestras virtudes o sea nuestra justicia, que no puede existir delante de Él (Salmo 142, 2), sino la rectitud de nuestro corazón, de nuestras intenciones, de nuestro camino (cf. Salmo 25, 2; Proverbios 4, 23). Y lo más consolador es el saber que todo el que hace este pedido lo obtiene sin la menor duda, pues no hay cosa que sea de mayor agrado para Dios. Cf. Salmo 142, 10 y nota; Lucas 11, 13; Santiago 1, 5; I Tesalonicenses 4, 3-8, etc. Este último rasgo, bien davídico, es un argumento en favor de su paternidad que tantos modernos le disputan. Fillion la defiende insistiendo en que “la notable belleza de este cántico, su alto lirismo, su majestad y su originalidad convienen perfectamente a dicho príncipe” y añadiendo: “¿quién sabe si sus aramaísmos no existían ya en tiempo de David?”

24 1mira si ando por el falso camino, y condúceme por la senda antigua.

  1. 24. La senda antigua: Otros vierten eterna. Como señala Gramática, se trata de la que muestra Jeremías 6, 16 y 18, 15: el retorno a las primitivas enseñanzas de Dios por oposición a la “vanidad de un culto exterior sin rectitud interna”. Con esta enseñanza, concordante con la de San Pablo acerca de la auténtica tradición (I Timoteo 6, 20 y nota), termina un Salmo que, según el Cardenal Faulhaber, “se eleva a las más altas cumbres de la penetración teológica”.